viernes, 3 de agosto de 2012

XIII-071 ¿De qué tamaño es tu fe?



¿DE QUE TAMAÑO ES TU FE?

Cuentan que en un pueblito hubo una vez una sequía que se prolongó por mucho tiempo, haciendo temer a los campesinos por la pérdida de sus cosechas. El sacerdote del pueblo en su homilía predicó acerca de la fe que debíamos tener en Dios, tenemos que confiar en que Dios nos enviará la lluvia, decía, y preguntó ¿tienen ustedes fe? Y la gente respondió, si tenemos. Entonces el sacerdote les propuso: Vamos a hacer esta tarde una procesión desde aquí en la plaza hasta la colina, para pedirle a Dios con toda nuestra fe que nos envíe la lluvia y estoy seguro que El nos escuchará. Así lo hicieron, por la tarde se reunieron todos en la plaza para iniciar la procesión, entonces el sacerdote les dijo: Veo que tienen ustedes muy poca fe, ¿Por qué lo dice? Le preguntaron y él les respondió, porque ninguno de ustedes ha traído su paraguas.

¿Será así nuestra fe? De la boca para afuera, lo decimos pero no estamos plenamente convencidos de los que estamos diciendo. Creer es fiarse plenamente en el Señor, sin dudas, con plena confianza.

Nos narra San Mateo que una vez los apóstoles iban navegando en una barca y se les apareció Jesús que venía caminando sobre las aguas, ellos se pusieron a gritar creyendo que era un fantasma. “En seguida Jesús les dijo: “Animo no teman, que soy yo.” Pedro contestó: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre el agua.” Jesús le dijo: “Ven” Pedro bajó de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. Pero el viento seguía muy fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: “!Señor, sálvame!” Al instante Jesús extendió la mano y lo agarró, diciendo: “Hombre de poca fe, ¿por qué has vacilado?” (Mt 14, 17-31)

Para que nuestra fe pueda dar verdaderos frutos no puede haber vacilaciones. Dios nos ha infundido la fe, nosotros debemos alimentarla, hacerla crecer, creer en el Señor, en su Palabra, en su presencia en medio de la Creación, creer en Jesucristo su Hijo, en su obra redentora, darle gracias porque al ser bautizados en Cristo nos revistieron de él y por esa fe todos somos hijos de Dios.

Vamos a pedirle a Dios que renueve y aumente nuestra fe, que aumente la fe de toda su Iglesia para que algún día podamos lograr la nueva civilización del amor y que todos trabajemos por el Reino de Dios y demos testimonio de él.

Este fin de semana vamos a estar en Betania, acompañando a las peregrinaciones que vienen de los Estados Unidos y de Argentina para conocer el Santuario y Finca Betania y que desean estar presentes el próximo martes 7 de agosto en el 12º. Aniversario de la partida al cielo de la Sierva de Dios María Esperanza, vidente principal de las apariciones de la Santísima Virgen en Betania, Venezuela.

Les deseo un feliz fin de semana, no olviden el rezo del Rosario en familia y la Misa Dominical.

miércoles, 1 de agosto de 2012

XIII-070 Tener la mente clara



TENER LA MENTE CLARA.

Una de las cosas que favorecen nuestro crecimiento espiritual es “Tener la mente clara” y ¿qué significa esto?, significa saber exactamente donde estamos parados, poner los pies sobre la tierra, aun cuando nuestro corazón esté en el cielo, conocernos a nosotros mismos, explorarnos internamente, saber distinguir entre un vicio y una virtud, entre un pecado y una buena obra, entre la cizaña y el trigo.

Eso lo podemos lograr con la meditación, tratando de identificarnos en primer lugar, ¿quién soy yo realmente?, ¿soy acaso ese que aparento ser?, si todos me halagan y me consienten, si me atribuyen valores que en realidad no tengo, ¿yo me lo creo?, si me lo creo es porque la soberbia está obstaculizando mi crecimiento espiritual, estoy necesitando que alguien me humille, me ponga en ridículo para poder abrir los ojos y tener la mente clara, ¿vas a esperar que esto suceda o puedes renovarte tu mismo?

En la sabiduría de las palabras de Jesús, encontramos muchas veces el uso en parábolas de la cizaña y el trigo, para señalar la diferencia entre el bien y el mal: “El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del demonio; el enemigo que la siembra es el demonio; el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos que oiga.” (Mt 13, 36-43)

La cizaña es una planta gramínea que crece por lo regular junto al trigo y se le considera una maleza porque su fruto molido es venenoso, por lo que los segadores la arrancan y la queman para que no ahogue al trigo cuyo fruto producirá la harina para hacer el pan.

Tener la mente clara nos permite distinguir la cizaña del trigo, saber qué es lo que nos envenena y qué es lo que realmente será productivo para alimentar nuestro espíritu, arrancar de nosotros los vicios que se oponen al ejercicio de las virtudes, para acercarnos a ese ideal de ser ciudadanos del Reino de los Cielos, de ser considerados justos por el Señor y poder brillar algún día con luz propia y para siempre en el Reino de Dios Padre.

Pidamos a la Santísima Virgen que interceda por nosotros para que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes y nos haga ver clara la realidad de nuestras vidas y no nos engañemos a nosotros mismos con una falsa personalidad. Gloria a Dios.


Que la paz de Cristo inunde tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso descienda sobre ti y toda tu familia y permanezca por siempre.

lunes, 30 de julio de 2012

XIII-069 Usar los bienes con sabiduría.




USAR LOS BIENES CON SABIDURÍA.

Es una frase tomada  de la Oración Colecta de la misa de ayer domingo: “Padre Santo y Todopoderoso, protector de los que en ti confían, ten misericordia de nosotros y enséñanos a usar con sabiduría de los bienes de la tierra, a fin de que no nos impidan alcanzar los del cielo.”

¿Y qué significa “usar con sabiduría” los bienes de la tierra? Recordemos en primer lugar que todos los bienes de la tierra han sido creados por Dios, quizás alguien pudiera poner en duda esta aseveración y nos dijera por ejemplo: pero este bollo de pan lo hizo el panadero de la esquina, yo lo vi cuando lo estaba horneando, ¿Cómo dices que ha sido creado por Dios? Y le podríamos responder ¿Con qué lo hizo? Lo hizo con harina de trigo y esa harina de trigo viene de una mata de trigo que fue sembrada por un hombre, pero ¿Quién hizo que esa semilla que plantó ese hombre germinara y creciera y diera frutos? Lo hizo Dios y Dios creó la primera semilla que se sembró en el mundo, hace millones de años, lo que hace en realidad el hombre es completar la obra de Dios y lo hace por voluntad de Dios. Pero volvamos al punto del uso sabio de los bienes de la tierra, no se trata de que no los usemos, Dios los creó para que los usara el hombre, pero debemos usarlos en su justa medida, con equilibrio, con la moderación que corresponde. Siguiendo con el ejemplo del pan, cuando Jesús hace el milagro de la multiplicación de los panes lo hace para el uso y el consumo de aquellas personas que le seguían y que no habían comido y lo hace con tal abundancia que después que todos se saciaron, llenaron doce canastos con los pedazos sobrantes y Jesús les dice: “Recojan los pedazos sobrantes para que no se desperdicien” (Jn 6, 1-15)

¿Por qué hace Jesús esta recomendación? Porque esos pedazos son parte de la creación de Dios y por tanto no se deben desperdiciar, eso lo que significa es que se deben usar los bienes con sabiduría, con equilibrio.

Igual podemos decir al señalar los bienes que el hombre usa hoy en día, todo debe usarse con moderación pues en exceso hace daño, se puede beber un licor pero si tomas en exceso te emborrachas, puedes usar tu automóvil a las velocidades apropiadas pero si te excedes puedes tener un accidente, puedes usar tu internet, tu celular o tu blackberry pero si te la pasas todo el día pendiente de ellos no vas a tener tiempo para hacer otras cosas que son necesarias en tu vida y vas a descuidar otras que son importantes y así podríamos citar miles de ejemplos en los que el desperdicio o el exceso en el uso de los bienes de la tierra nos pueden impedir alcanzar los del cielo, no permitamos que esto suceda.
Roguemos pues al Señor que infunda en nosotros esa sabiduría que nos permita discernir claramente cuando nos estamos excediendo y que pensemos en que los demás también pueden necesitar de aquello que nosotros tenemos o usamos en demasía.

Oración Comunitaria:
Solicita María Josefina Rojas Zegers de Morales, desde Santiago de Chile, por su esposo quien está siendo tratado de un cáncer. Para que por intermedio de Lucía de Fátima, Dios le conceda el milagro de su curación. Oremos al Señor para que se haga su Voluntad, un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Que la paz de Cristo llene tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso descienda sobre ti y toda tu familia y permanezca siempre.

viernes, 27 de julio de 2012

XIII-068 La Espada de dolor


LA ESPADA DE DOLOR.

Tal como les ofrecí en la Meditación sobre Santa Brígida, estoy pasando al computador las famosas Quince Oraciones de Santa Brígida que son para rezarlas diariamente durante un año y también pueden usarse en sustitución de las Oraciones del Vía Crucis que se reza los viernes por la tarde para poder enviarlas a quienes las soliciten.

A medida que vamos leyendo cada una de las descripciones de la Pasión que a la Santa les fueron reveladas por Nuestro Señor, es consecuencia inevitable que una lágrima se asome a nuestros ojos. Cuanta maldad, cuanta tortura, cuanto ensañamiento contra aquel ser que había sido toda bondad, toda misericordia, todo compasión, contra aquella dulzura que había sido vida y virtud plena.

No son solamente los dolores físicos que ya de por si fueron increíblemente atroces, hasta el punto de que desde la cima de la cabeza hasta la planta de los pies no había ninguna parte de su cuerpo exenta de tormentos, sino también la tristeza y la angustia que le produjeron la traición de sus propios seguidores, la del pueblo escogido por Dios desde lo más antiguo, liberado y enaltecido a través de los siglos, todo eso le causaba una amargura tan grande en su alma que le hizo exclamar “Mi alma está triste hasta la muerte”.

Está también presente el dolor inmenso de su Santísima Madre que le acompañó durante todo aquel Calvario de dolor, con el corazón traspasado por una “Espada de Dolor” como lo predijera aquel hombre piadoso llamado Simeón, cuando el Niño Jesús fuera presentado en el Templo, treinta y tres años antes de la Pasión de Cristo.

En contraste con toda esta escena de dolor, de furor, de crueldad, están las palabras del Divino Salvador en medio de tantos sufrimientos, pidiendo perdón por todos aquellos que lo habían maltratado, insultado y clavado en aquel madero: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”(Lc 23, 34), perdonando los pecados de aquel ladrón arrepentido: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”(Lc 24, 43), entregándonos a su Madre como Madre Nuestra “He ahí a tu Madre”( Jn 19, 27 ) y entregándose a si mismo al Padre en el último suspiro: “Padre en tus manos encomiendo mi Espíritu” (Lc 24, 46).

Contemplar el sufrimiento de aquel que fue Espejo de la Verdad y Vínculo de la Caridad, durante su Pasión y Muerte nos hace ver la mezquindad de nuestros sentimientos al pretender que nuestros dolores y malestares fueran tan tremendos que no pudiéramos resistirlos, Jesucristo cayó tres veces durante su camino al Gólgota y tres veces se levantó y siguió adelante hasta concluir su misión y exclamar “Todo está consumado”(Jn 19, 30). Pidámosle al Señor que nos de la fortaleza para seguir adelante, para que nos conforte y nos socorra en nuestras angustias y necesidades y para que al final de nuestra vida podamos merecer su Paraíso y alabarlo para siempre en el Cielo.

Que la paz de Cristo reine en tu alma, te deseo un feliz fin de semana, recuerda el rezo del Rosario en familia y la Misa Dominical.

miércoles, 25 de julio de 2012

XIII-067 Amor y Sufrimiento



AMOR Y SUFRIMIENTO.

Estoy incursionando en Facebook, enviando mensajes cortos, pequeñas jaculatorias y oraciones, acompañadas de fotos o imágenes que sirvan también para mejorar la espiritualidad de las personas e incentivar su amor por Dios y las almas, los que quieran pueden buscarme allí y participar de esta variante de la comunicación.

Por cierto, he notado allí que hay mucha gente que menciona el amor en sus mensajes pero siempre como algo externo, algo que no está dentro de su corazón, y los que lo hacen lo mencionan con cierto dejo de rencor por el daño que les ha causado, lo digo porque hice una prueba e invité a hablar acerca del tema, enviando casi simultáneamente una docena de mensajes y fueron poquísimos los comentarios de respuesta, lo que me indujo a reflexionar al respecto y he llegado a la conclusión siguiente: 1) Los seres humanos de hoy en día no quieren nada que los haga sufrir, prefieren todo aquello que les divierta, que les cause placer y alegría. 2) El amor implica sufrimiento, porque amor y dolor constituyen dos caras de una misma realidad, el que ama verdaderamente tiene que sufrir por el ser amado. Cristo nos demostró su amor a través de su sufrimiento en la Cruz. El marido y la mujer que se casan deben renunciar a muchas cosas para poder ser fieles el uno al otro.

De allí que el hombre y la mujer de hoy le teman al amor verdadero, le huyen sin darse cuenta, con tal de no tener que sufrir, de no tener que sacrificarse, de no tener que renunciar a otras cosas que le son muy queridas. Las parejas se unen en concubinato para que no exista un compromiso formal entre ellas y puedan fácilmente renunciar en cualquier momento a su vínculo que ya no es un vínculo de amor sino de placer.

Contemplando a Jesús crucificado comprendemos mejor lo que significa el amor, es una fusión entre amor y sufrimiento, viéndolo clavado en ese madero es que nos damos cuenta del amor tan grande que nos tiene, si en la Cruz no hubiera amor sería una torpeza, una falta de inteligencia y sabemos que Dios es sabiduría que en El no existe el error. Nos dice San Pablo en su carta a los Corintios: “La Cruz es escándalo para los judíos, locura para los griegos, pero para los que Dios ha llamado, judíos o griegos, este Mesías es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.” ( 1 Cor 1, 23-24 )

Vamos a pedirle a Dios que nos ayude a vivir el mandamiento del amor que no le tengamos miedo al sufrimiento que nos pueda causar que nos permita seguir el camino de la caridad, que nos de un corazón valiente y generoso, auténtico como el suyo para que podamos sembrar semillas de amor en nuestra familia, en nuestras amistades y nuestro trabajo, que nos de la decisión de amar.

Que la paz de Cristo reine en tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso descienda sobre ti y toda tu familia y permanezca siempre.

lunes, 23 de julio de 2012

XIII-066 Santa Brígida de Suecia



SANTA BRIGIDA DE SUECIA.

Dice Jesús: “Yo les he dado tu mensaje y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo sino que los defiendas del maligno.” ( Jn 17, 14-15). Esas palabras, dichas en una oración al Padre antes de los sucesos de la Pasión y referidas a los apóstoles, sus seguidores, parecen tener también un sentido profético cuando estudiamos la vida de los santos y conocemos el rechazo del que fueron objeto durante sus vidas.

Es el caso de Santa Brígida de Suecia, de quien celebra la Iglesia hoy su día, y de la cual conocemos sus famosas quince oraciones que se deben rezar diariamente durante todo un año para obtener los privilegios que ofreciera Nuestro Señor a la Santa, entre los cuales están la de librar su alma de una muerte repentina y de la muerte eterna y de poder obtener en esta vida todo cuanto le pidiere a Dios y a la Santísima Virgen. Esta santa tuvo durante su vida un sinnúmero de revelaciones del cielo, es decir el “mensaje” del que habla Jesús en aquella oración, tantos que esto le ganó el odio y la burla de muchos en este mundo, pero el Señor atendiendo al pedimento de su Hijo la defendió del maligno y permitió que se le reconociera como santa en los altares de la Iglesia.

La vida de Santa Brígida es muy extensa y apasionante, ella nació en 1303 y fue de aquellos santos que “nacen”, de los que hablábamos en reciente meditación, pues desde su nacimiento hubo una revelación de la Santísima Virgen al sacerdote que oraba por un feliz parto, en la cual le decía: “Una niña ha nacido en Birger y se oirá su voz por todo el mundo.” Estas palabras se cumplieron en vida de la Santa y se siguen cumpliendo hoy en día a mas de 700 años después, cuando muchas personas piadosas en todo el mundo rezan aquellas inspiradas oraciones.

La Pasión de Jesús fue el centro de la vida espiritual de Santa Brígida, desde que cuando tenía apenas diez años veía al Señor clavado en la cruz y éste le habló diciéndole “Mira en que estado estoy, hija mía.” Y la niña le preguntó “¿Quién os ha hecho eso, Señor? Y Cristo le dijo: “Los que me desprecian y se burlan de mi amor”, a partir de ese momento siente la necesidad de centrar su atención en los detalles del sufrimiento de Cristo durante su Pasión y Muerte, todo lo cual se le irá revelando durante su vida.

Brígida casó a los catorce años con Ulf Gudmarsson, un Señor feudal que era cuatro años mayor que ella, tuvieron ocho hijos, entre las cuales surge otra santa que es Santa Catalina de Suecia, estuvo casada durante 28 años, vivió un tiempo en la corte del Rey Magno II, donde comenzó a recibir las revelaciones y profecías sobre diversas materias, desde cuestiones sencillas hasta cuestiones de alta política internacional, luego de enviudar y de tener graves problemas familiares entre ellos la muerte de su menor hijo, vive una vida totalmente distinta, abandona los vestidos lujosos y se dedica a la penitencia, usando solo una burda túnica ceñida y amarrada con una cuerda.

A los que no tengan las oraciones de Santa Brigida les ofrezco copiarlas y enviárselas tan pronto estén listas.

Que la paz de Cristo llene tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso descienda sobre ti y toda tu familia y permanezca siempre.

viernes, 20 de julio de 2012

XIII-065 Seamos niños pequeños ante Dios



SEAMOS NIÑOS PEQUEÑOS ANTE DIOS.

Dios es nuestro Creador, él nos hizo, somos sus criaturas, por eso siempre seremos niños pequeños ante El. Nuestro Dios es eterno, existe desde siempre, de manera que ¿cómo puede alguien sentirse adulto en su presencia?, por el contrario nuestra actitud ante El debería ser siempre como la de niños ante su padre y es que El nos quiere así, sencillos, inocentes, cándidos, impacientes, ávidos de su ternura y de su amor. Si leemos las palabras de Jesús siempre encontraremos ese trato del padre ante sus hijos y esa preferencia por los niños y las pequeñas criaturas: “Dejad que los niños vengan a mi y no los estorbéis”.

Sin embargo, el hombre padece de una enfermedad que se llama soberbia, un orgullo desmedido que lo hace sentirse superior a los demás, mirar con altivez y desprecio a los que lo rodean, yo soy más que tú, yo sé más que tú, yo tengo más poder y sé lo que hago,  y por lo tanto quien tiene la razón en todo soy yo, esa enfermedad lleva en su etapa más aguda a sentirse adulto en la presencia de Dios, a tratarle de tú a tú y hasta tratar de orientar sus decisiones en nuestro favor con razonamientos humanos, o a sentirse autosuficiente y pensar en prescindir de El, ¡que insensatez!.

“Jesús llamó a un niñito, lo colocó en medio de los discípulos y declaró: “En verdad les digo: si no cambian y no llegan a ser como niños, nunca entrarán en el Reino de los Cielos. El que se haga pequeño como este niño, ese será el más grande en el Reino de los Cielos Y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, a mi me recibe.” (Mt 18, 2-5)
Dejemos de lado cualquier rasgo de soberbia de vanidad y de amor propio, apartemos de nosotros la arrogancia que nos hace despreciar a los demás y vamos a cambiar como lo quiere Dios, vamos a desprendernos de todo lo que signifique orgullo, poder y prepotencia, vamos a ser
de nuevo niños en los brazos del Padre, para sentir su mirada tierna y sentirnos abrigados en su regazo paterno, como el niño Jesús se sintió en los brazos de San José.
Que la humildad sea nuestro único triunfo, a su lado sentiremos calor de vida y paz, que El sea nuestra fuerza y la luz de nuestros caminos y vamos a trabajar y colaborar en cualquier obra en favor de los niños que es a lo que se refiere Jesús en sus palabras cuando dice “el que recibe en mi nombre a un niño como éste”, hagámonos niños pequeños ante Dios y podremos entrar en el Reino de los Cielos.

Oración Comunitaria:
Solicita María Blanca desde Lima, Perú, por el pequeño Humberto de 13 años que intentó suicidarse y está en coma internado en un hospital. Recemos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

Que la paz de Cristo reine en tu corazón, te deseo un feliz fin de semana, no olvides el rezo del Rosario en familia y la misa dominical.