lunes, 13 de mayo de 2013

XIV-036 Hombre y Mujer los creó



HOMBRE Y MUJER LOS CREó.

Celebra hoy la Iglesia la Festividad de la Virgen María bajo su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, en recuerdo a la aparición de la Santísima Virgen en Cova de Iría, Fátima, Portugal, el año 1917, por lo que estamos apenas a cuatro años del Centenario de dicho acontecimiento, oremos con fervor a la Madre de Dios para que su mensaje de paz se haga realidad en el mundo entero.

Y comenzamos la semana acercándonos de nuevo al Catecismo de la Iglesia Católica, aportando nuestro granito de arena en este año de la Fe, en esta oportunidad vamos a referirnos a los párrafos que van del 355 al 384 y que responden a la pregunta de ¿Para qué fin ha creado Dios al hombre? Y ¿Qué relación ha establecido Dios entre el hombre y la mujer?

Hemos venido repasando todos los pasos referentes a la Creación y hemos visto que en todo ello existe un orden que va de menor a mayor, siendo el hombre la cúspide de esa pirámide. “Dios creó al hombre a su imagen,  a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó” (Gen 1, 27).

Dios quiso crear un ser a imagen suya que a la vez de poseer un cuerpo material, visible, estuviera dotado de un espíritu que lo hiciera único en la Creación, con personalidad propia y libre albedrío para tomar decisiones sobre su vida mortal, de tal manera que pudiese decidir libremente por su propio criterio el amar o no amar a Dios, en corresponder al amor que Dios puso en hacerlo o rechazar a su Creador y abrirse campo por sí mismo, fue así como creó al hombre a su imagen y semejanza, siendo la única criatura a la que Dios ama por sí misma y a la que ha llamado a compartir con él la felicidad de su vida eterna.

De manera que Dios ha creado al hombre para que le conozca, le sirva y le ame. Dios  a su vez se ha dado a conocer al hombre por medio de su palabra a través de los profetas y enviando a su Hijo para que nos hiciera una revelación completa de su imagen y de su manera de pensar. Y como decíamos en la Meditación en la que hablamos acerca de la Divina Providencia, el hombre a su vez le sirve a Dios en esa búsqueda de la perfección de toda su obra. Una vez que el hombre conoce y sirve a Dios, está en capacidad de decidir si le ama o no.

Dios puso a disposición del hombre toda la Creación para el sustento de su vida y a la vez quiso darle una compañía que pudiera ser el complemento de esa vida terrenal y que  a la vez permitiera la procreación de nuevos seres humanos para la continuidad de la especie, de allí que creara a la mujer con igual dignidad que el hombre e instituyó el sacramento del matrimonio por el cual un hombre y una mujer se comprometen a vivir en comunión, a crecer y multiplicarse, a dominar la tierra como administradores de las riquezas que Dios ha creado.
Glorifiquemos a Dios con nuestras vidas.

Que la paz de Cristo reine en tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso descienda sobre ti y toda tu familia y permanezca siempre

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