viernes, 26 de agosto de 2011

XII-090 Entre silencios y palabras



ENTRE SILENCIOS Y PALABRAS.

A menudo les traigo a colación algunos refranes que son muy sabios y que tienen toda la razón, sin embargo, no siempre es así, algunos de ellos no siempre son verdad y de hecho hay refranes que se contradicen, por ejemplo hay uno que dice “El que madruga coge agua clara”, refiriéndose a las personas que comienzan a trabajar muy temprano y que por ello obtienen buenos frutos de su trabajo, pero hay otro que dice “No por mucho madrugar amanece más temprano” que se contrapone al anterior.

Asimismo, tenemos uno muy conocido que dice “El que calla otorga”, es decir que quien guarda silencio es porque aprueba lo que le están diciendo, sea en su favor o en su contra. Esto no siempre es verdad, porque la persona puede callar por diversos motivos, por conveniencia, por respeto a los demás, por considerar inútil en ese momento hablar. Recordemos en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo aquel momento en que lanzan contra él diversas acusaciones, y el calla: “Los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías lo acusaban, pero Jesús no contestó nada. Pilatos le dijo: “¿No oyes todos los cargos que presentan contra ti?” pero Jesús no dijo ni una palabra, de modo que el Gobernador se sorprendió mucho.” (Mt 27, 12-14)

Y no era porque otorgara la razón a los que le acusaban pues bien sabemos que todas esas acusaciones eran falsas.

Nosotros debemos saber guardar un equilibrio entre los Silencios y las Palabras, hay momentos en que es preferible callar, guardar silencio, y en cambio hay otros en los que es necesario hablar, especialmente cuando se trata de la verdad, cuando se trata de nuestra religión, sin altanerías ni insultos, sin adoptar poses de sabihondos o bienaventurados, simplemente somos portadores de la verdad.Así como hay silencios que dicen mucho, hay también palabras que mienten, por ejemplo lo vemos con frecuencia en las publicaciones de los medios de comunicación, como cada quien distorsiona la verdad para como dice otro refrán “halar la brasa para su sardina” es decir favorecer a los suyos. Existen otras palabras que aunque no son mentiras propiamente, son palabras que no dicen nada, que no tienen contenido, que no nos sirven para nada, son palabras muertas, nuestra verdad es Cristo y su palabra es verdadera y eterna, pueda que pasen el cielo y la tierra, pero sus palabras perdurarán por siempre.

La palabra de Cristo es verdad porque es la palabra del Padre, Jesús es el Verbo hecho carne y esa palabra existe desde el principio como lo dice el evangelio de Juan: “En el Principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba ante Dios en el principio. Por Ella se hizo todo, y nada llegó a ser sin ella. Lo que fue hecho tenía vida en ella, y para los hombres la vida era luz.” (Jn 1, 1-3)

Escuchemos pues la Palabra de Jesús que es palabra viva, contiene toda verdad y es luz y vida para todos nosotros.

Que la paz de Cristo reine en tu corazón y la bendición de Dios Todopoderoso llegue a todos sus hogares, les deseo un feliz fin de semana, no olviden asistir a misa para escuchar la palabra de Dios y también el rezo del Rosario en familia para que la Virgen mantenga unida a su familia.

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